Quiero tu sangre, inmensa como el río Ganges
químicamente indispensable para contaminar mi porvenir.
Quiero tu llanto, tu estampido, cruz caída y oleaje
un oasis de carne roja al que no podamos evadir.
No quiero promesas ni consuelos
ni propagar hostil flagelo
solo quiero ser reloj y despedazarme
como un espejo prevalecer desconcertante.
quiero que la muerte te envuelva
matando glóbulos hasta azular mi aliento
que cristalizada y esparcida te tuerzas
haciendo énfasis de tus ensueños.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario