Se derritieron las palabras de cera
aullaron lágrimas ahogadas en peceras.
¿Es que no volverá la frescura otra vez?
¿Es que todo movimiento fue hecho al revés?
Las turbinas intentan aliviar el dolor
de este plástico y triste temor,
de ver el fuego sobre el hambre,
de sentir esta ceguera como alambres.
Ya no se trata de colores.
Todo es inflamables escozores.
Comiendo carbón y hambrientos,
sin fauna y flora en el desierto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario