Y así, tu silencio
se nublará despacio
entre la luz dormida
quedará tu rastro.
sábado, 10 de abril de 2010
DESINTEGRACION
La enfermedad mas dolorosa es la desolación
y escucho el sonido de sus pasos en mi voz.
Lentamente me iré desarmando
y mi sangre se irá contaminando.
Me arrastrará el agua del mar en las calles.
Mis ojos serán circulos agrietados de insomnio,
con profundo color uva de contorno.
Marchitaré de poco pero rapido.
A través de las agujas
de un reloj de desamor
paralelo al nivel de la desilusión.
Me iré deshilachando por dentro
y por fuera seré
una mirada medicada babeando.
Y al saberme por siempre solo
un tren me aplastará cada mañana al despertar.
y escucho el sonido de sus pasos en mi voz.
Lentamente me iré desarmando
y mi sangre se irá contaminando.
Me arrastrará el agua del mar en las calles.
Mis ojos serán circulos agrietados de insomnio,
con profundo color uva de contorno.
Marchitaré de poco pero rapido.
A través de las agujas
de un reloj de desamor
paralelo al nivel de la desilusión.
Me iré deshilachando por dentro
y por fuera seré
una mirada medicada babeando.
Y al saberme por siempre solo
un tren me aplastará cada mañana al despertar.
ABRIL
Sigo pensando cómo sería pensarte
tratando de dejar de pensarte
o pensando si pensás en mi.
Y que ganas de darte una patada!
y un beso
y un regalo
que tal vez devolví porque no me lo recibiste,
o no lo viste.
Tu calido pelo se enfrió
con el amor de Buenos Aires nevado.
Si al menos te cruzara para no saludarte
o preguntarte por qué no me quisiste.
Como si fuera que debías,
o era tu obligación
o para cumplirme algún ensueño.
Después de todo soy un tanto obsesivo
y pude haberte idealizado.
Pero hubiera preferido agarrarte de la mano
en vez de visitarte desde otros días y otras horas
sin sentirte, y es un poco tarde.
tratando de dejar de pensarte
o pensando si pensás en mi.
Y que ganas de darte una patada!
y un beso
y un regalo
que tal vez devolví porque no me lo recibiste,
o no lo viste.
Tu calido pelo se enfrió
con el amor de Buenos Aires nevado.
Si al menos te cruzara para no saludarte
o preguntarte por qué no me quisiste.
Como si fuera que debías,
o era tu obligación
o para cumplirme algún ensueño.
Después de todo soy un tanto obsesivo
y pude haberte idealizado.
Pero hubiera preferido agarrarte de la mano
en vez de visitarte desde otros días y otras horas
sin sentirte, y es un poco tarde.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)