La enfermedad mas dolorosa es la desolación
y escucho el sonido de sus pasos en mi voz.
Lentamente me iré desarmando
y mi sangre se irá contaminando.
Me arrastrará el agua del mar en las calles.
Mis ojos serán circulos agrietados de insomnio,
con profundo color uva de contorno.
Marchitaré de poco pero rapido.
A través de las agujas
de un reloj de desamor
paralelo al nivel de la desilusión.
Me iré deshilachando por dentro
y por fuera seré
una mirada medicada babeando.
Y al saberme por siempre solo
un tren me aplastará cada mañana al despertar.
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